Mercado · Criterio

Entendiendo el mercado de entrenadores

David Luzón · Volition Strength

Vale, o sea que has dado con esto. Probablemente hayas visto mis tarifas, o las de otros, y no tengas ni idea de cuánto debería costar un entrenador: si buscar más barato, más caro, en qué basarte… etc. Vamos a desglosarlo con números y matemáticas, para que las opiniones queden al margen de la ecuación y puedas decidir tú.

Los números que nadie te enseña

Antes de entrar a valorar las opciones, veamos los números que tiene que hacer alguien que trabaja de autónomo para sobrevivir. Y digo sobrevivir, que ni siquiera vivir bien.

Pongamos que en gastos de supervivencia —un alquiler compartido, comida, algún gasto recurrente como el gimnasio, salir a tomar algo algún fin de semana, mantener el coche— se le van unos 900€ al mes. Por otro lado, en gastos del negocio —el teléfono de empresa, la gestoría, internet, el mantenimiento de la web y los canales de difusión, la cuota de autónomos, el seguro de responsabilidad civil— se le van unos 700€ al mes, tirando a generoso, y con la mayor parte en la cuota. Y todo esto contando con que no ponga la cuota mínima de autónomo, esa que te garantiza acabar bajo un puente al jubilarte.

Vemos que, sin ningún vicio raro ni nada extravagante, ya estamos hablando de 1.600€ al mes en gastos recurrentes mínimos.

Ahora pongamos que, de lo que factura —quitando el alquiler de sala o el pago del local, y descontando IVA e IRPF—, se queda con el 50%. Y ya te digo yo que en general es menos, pero seamos modestos. Eso significa que alguien que trabaja a tiempo completo necesita facturar, minimísimo, 3.000€ brutos.

Estandaricemos también que el entrenador, como buen autónomo que no enferma y se deja la piel ayudando a sus clientes, trabaja una media de 50 horas semanales. Con esto sobre la mesa, entendamos las opciones.

1. El low cost

Digamos que tu presupuesto máximo son 30-50€ al mes por alguien que te entrene, te ayude con la dieta o te revise la técnica. Si tu entrenador te cobra 40€ al mes, necesita 75 clientes para subsistir. Lo cual implica dedicar menos de una hora a la semana a cada uno.

«Pero David, habrá gente muy buena que cobra barato porque está empezando.» Puede ser. Pero empezar no desafía las matemáticas: si cobra 40€ y vive de esto, o tiene otra fuente de ingresos, o te está dedicando los minutos que le sobran entre los otros 74.

2. El punto medio

¿Qué tal un presupuesto de 140-180€ al mes? Si te cobra 160€, necesita 20 clientes para subsistir. Con eso puede dedicarte 2 horas: medirte, revisar todas tus dudas técnicas, hacerte la programación con cabeza y ayudarte con tus problemas de verdad.

3. El premium

Este apartado está reservado para tu influencer favorito, y aquí varía mucho. Pero si tu influencer favorito te cobra 60€ por la programación, está jugando al volumen. Y como hemos visto en el low cost, es imposible que subsista así, por lo que tu progreso se lo endiña a alguien de su equipo y te lo manda firmado por él.

Si por otro lado te cobra 400€ al mes por el progreso, básicamente le estás pagando el viaje a las Maldivas en el que graba los vídeos que ves en TikTok. Y déjame decirte que, aun encima, las probabilidades de que tampoco te hagan la programación personalmente son altas. Esa gente vive de vender ilusión, no progreso.

Finalizando

No te estoy diciendo a quién pagar. Te estoy enseñando a hacer la cuenta. Cuando alguien te dé un precio, hazte el cálculo al revés: ¿cuántos clientes necesita a ese precio para comer? ¿Y cuánto tiempo le queda entonces para ti?

Las matemáticas no opinan. Haz la cuenta antes de hacer caso a nadie —incluido a mí—. Cuidaos mucho.

¿Te encaja?

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